La semana pasada, hicimos un fuerte llamado al Gobierno de El Salvador para que priorice e incentive la compra y el consumo de productos fabricados en el país, con el fin de ayudar a mantener los empleos, reactivar y dinamizar la economía, que se han visto afectados ante la pandemia COVID-19.

Los industriales siempre han apoyado a los salvadoreños y al país ante cualquier emergencia, y esta ocasión no es la excepción, a través de la producción de sectores como: Alimentos, Bebidas, Químico-Farmacéuticos, Empaques y Envases, Plásticos, Papel y Cartón, Metalmecánico, Muebles, Textil y Confección, Higiene Personal y del Hogar, en fin, los 26 sectores industriales que proveen al país de productos de calidad y muy orgullosamente hechos con manos salvadoreñas. Además de contar con toda una nueva generación de empresas de la Industria 4.0, siendo empresas de tecnología, innovación, desarrolladores de software y soluciones digitales, que fácilmente pueden atender la demanda de todo el Estado.

Ante la pandemia COVID-19, los sectores industriales autorizados a operar no se han detenido, tomando las medidas sanitarias pertinentes, respetando las disposiciones gubernamentales y además del establecimiento de Protocolos de Salud e higiene ocupacional para conservar la salud de los colaboradores, y de esta forma mantener la cadena de abastecimiento con productos como medicamentos, alimentos y bebidas, así como sus cadenas de suministro y toda la distribución al mercado local.

En la Industria Salvadoreña ha quedado evidenciada su capacidad de reinventarse a través de claros ejemplos como el sector Plástico, Farmacéutico, Textil y Confección, que han demostrado su capacidad para proveer -en corto tiempo- productos diferentes como: equipos de protección de plástico, indumentaria de salud, medicamentos que requieren alta investigación para atender casos delicados de salud, entre otros, brindando productos de alta calidad y de respuesta inmediata a las apremiantes necesidades en esta crisis que estamos viviendo, proporcionando miles de insumos médicos para protección y mejor desempeño del personal que está al servicio de la salud de los salvadoreños.

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Por tanto, la gremial insta al gobierno de El Salvador, aparte de darle las herramientas al sector por medio de las medidas de alivio fiscal antes propuestas y de apoyo financiero accesible para brindar liquidez a todas las empresas sin importar su tamaño, de las cuales dependen los bienes y servicios que proveen estas, dar prioridad a las compras públicas de los fabricantes nacionales, no solo en la actual coyuntura, sino también una vez pasada la pandemia para fortalecer al sector, para generar y mantener los empleos de los que dependen los ingresos de las familias salvadoreñas, y por ende, la economía y el crecimiento del país.

La industria salvadoreña es una de las mayores generadoras de empleo en el país, representa el 22 % de empleos formales directos en El Salvador y aporta el 16% del PIB nacional y representa el 97% de las exportaciones, lo que reafirma su solidez y capacidad para proveer de productos de alta calidad al mercado nacional.