La Asociación Salvadoreña de Industriales, con mucho orgullo entregó el reconocimiento “EL QUIJOTE” a SUMMA INDUSTRIAL, por su exitosa trayectoria de 77 años, así como por su esfuerzo, tenacidad y su contribución al crecimiento de la Industria y el desarrollo económico y social de El Salvador.

El Quijote simboliza todas las adversidades y retos que los empresarios enfrentan día a día para salir adelante en nuestro país. Nuestro presidente, Eduardo Cader, destacó la trayectoria y la excelencia de la empresa galardonada “El reconocimiento El Quijote a SUMMA INDUSTRIAL es un reconocimiento a su fundador, don Armando Araujo Escolán, un innovador y luchador por excelencia y por supuesto a las siguientes generaciones quienes han sabido hacerle frente a las adversidades y retos de la industria con mucho éxito”, expresó.

Desde el 2012, hemos hecho entrega de esta distinción a empresas que, con éxito han logrado mantenerse, crecer, reinventarse y seguir innovando, como un ejemplo claro de la tenacidad y capacidad de los salvadoreños. El Quijote lo han recibido: LA PRENSA GRÁFICA, GRUPO ROBLE, CAPRI, ADOC, INGENIO EL ÁNGEL, GRUPO HILASAL, ROBERTONI, LIDO, RAYONES DE EL SALVADOR, HELADOS RÍO SOTO, IPSA, EMBOTELLADORA LA CASCADA y este año nos llena de orgullo entregarlo a SUMMA INDUSTRIAL que hoy se une a este importante grupo de empresas salvadoreñas.

SUMMA INDUSTRIAL

En 1943, Don Armando Araujo Escolán fundó, en Santa Tecla, Armando Araujo y Compañía, empresa que comercializaba jabón de lavar “Rey” y café molido “Flor de Café”. A mediados de los años cincuenta, don Armando identificó nuevas oportunidades y creó una nueva división, para lo que la empresa invirtió en tecnología para producir jabones de tocador. En 1957, registró la marca de jabón de tocador “Olé” y la lanzó al mercado con tan buenos resultados que hasta la fecha, su calidad sigue siendo reconocida por los consumidores.

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En 1960, don Armando fundó Distribuidora Comercial Araujo S.A. que, con el paso de los años, se transformó en D´Casa, como se lo conoce ahora y que actualmente cuenta con operaciones en Guatemala y Honduras. Con el objetivo de hacer más eficiente la producción, en 1974 la división de jabón se fusionó con otra empresa y en esa misma época, Armando Araujo y Compañía inicia exportaciones a Centroamérica.

En 1976, tras el fallecimiento de don Armando, la segunda generación de la familia Araujo Eserski, inició un programa de becas para los hijos de los empleados de la empresa, como un tributo a don Armando quien era fiel creyente de la importancia de la educación para el desarrollo integral de las personas y de la sociedad. Este programa, 44 años después ha legado miles de técnicos y profesionales al país.

Armando Araujo y Compañía cambió su nombre a SUMMA INDUSTRIAL S.A en 1980, esto debido a su nueva división de aceites y grasas comestibles. En 1987, las operaciones se trasladaron de Santa Tecla al Km. 10 de la carretera al Puerto de La Libertad. La empresa lanzó al mercado aceite Santa Clara, con una importante innovación: presentaciones de plástico e introduciendo el concepto de Cero Colesterol. También introdujeron al mercado la manteca y la margarina Santa Clara.

Para 1995, continuó creciendo, y por esta razón, se vio en la necesidad de realizar un nuevo traslado de su planta de producción, en Lourdes, Colón, sobre la Carretera a Sonsonate, donde sigue operando actualmente.

SUMMA INDUSTRIAL es una empresa exitosa, hecho que responde, en gran medida, a una actualización constante en tecnología, maquinaria, equipos, innovación y calidad de sus productos, razón por la que empresas nacionales e internacionales han confiado la maquila de sus marcas a SUMMA INDUSTRIAL.

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Actualmente SUMMA INDUSTRIAL tiene presencia en el mercado centroamericano, Panamá y el Caribe, con jabón de tocador de las marcas: Dart, Deoro y Olé; en aceite y manteca con su marca Santa Clara. Además, la empresa abastece a la industria alimenticia, particularmente al sector de panaderías con manteca y margarina de las marcas Superline, Cazuela y Real.

“Es indudable que el aporte de la industria salvadoreña va más allá del porcentaje de su aporte al producto interno bruto, al pago de impuestos y tasas y a otras actividades comerciales, burocráticas y tributarias. Su historia abarca varios siglos y ha estado marcada por vaivenes de todo tipo, impulsada por personas visionarias como los empresarios de SUMMA INDUSTRIAL”, concluyó el presidente de ASI.