El sistema de pensiones registra una caída acumulada de más de 79,000 cotizantes. economistas estiman que la recuperación de empleo será lenta.  Según consigna LA PRENSA GRÁFICA en una nota publicada este lunes 10 de agosto, el Sistema de Ahorro para Pensiones (SAP) registró en junio una reducción de cotizantes por cuarto mes consecutivo. Se perdieron 14,169 cotizantes, con lo que la caída acumulada desde febrero es de 79,900.

Este dato es un indicador de empleo formal porque un trabajador de una empresa formal tendría que cotizar tanto a la AFP como al Instituto Salvadoreño del Seguro Social (ISSS), aunque este no siempre es el caso, por lo que siempre hay una diferencia entre ambas cifras.

En ese sentido el ISSS, cuyos datos están actualizados hasta mayo, señala una baja en el número de trabajadores reportados del 7 %, que equivale a 65,456 salvadoreños menos. Los datos del ISSS, además, revelan que los empleados públicos han aumentado en 752 entre febrero y mayo, mientras que en el sector privado se han perdido en todos los ramos de actividad.

La caída más grande se ha dado en el subsector de industrias manufactureras, explotación de minas y canteras y otras actividades Industriales, con 20,221 trabajadores menos reportados. Le sigue comercio, restaurantes y hoteles, transporte, almacenamiento, alojamiento y servicios de comida con18,051 trabajadores menos.

La construcción también fue de los rubros más golpeados en los primeros cinco meses del año, con una caída del 31 % en sus trabajadores reportados. El SAP comenzó a perder cotizantes en marzo, sin embargo, en febrero el ISSS ya mostraba una reducción. Para el economista Rommel Rodríguez, investigador de la Fundación Nacional para el Desarrollo Económico (FUNDE), esto indica que los recortes de empleo habían iniciado aún antes de la cuarentena que el Gobierno impuso a finales de marzo. Es decir que el confinamiento profundizó el impacto del covid-19, pero este ya estaba presente en la economía.

Leer Más  CIFACIL, facilitación del comercio y reapertura económica

Eventualmente la economía volverá a abrir, ya sea porque los órganos del Estado lleguen a un acuerdo, por una resolución de la Sala de lo Constitución o incluso por un vacío legal. En ese momento, según Rodríguez, se verá «un cambio de tendencia» en los indicadores de empleo, mas no una recuperación, pues eso tomará más tiempo y está sujeta a que la actividad económica muestra más dinamismo.

Para Ricardo Castaneda, economista senior del Instituto Centroamericano de Estudios Fiscales (ICEFI), el proceso de recuperación será «sumamente lento». «Muchas empresas a cuando ya abran se van a dar cuenta que no van a haber clientes porque los ingresos de las personas han caído», explicó.

Que se pierdan plazas de trabajo también puede llevar a que aumente la informalidad de la economía. Esto implica, no solo una desproyección para los salvadoreños, sino que menos recursos tanto para el sistema de pensiones, como para el ISSS y para el Estado.

Perspectivas económicas

El ICEFI ya había hecho estimaciones de caída del empleo para los países de la región, en el caso de El Salvador creen que podrían perderse alrededor de 220,000.

Un elemento determinante son las medidas que aplique el Gobierno para reducir el impacto en la economía. La política más concreta que se ha anunciado es un fideicomiso de apoyo al sector productivo que incluye subsidios para los salarios de los trabajadores y préstamos; no obstante, esto aún no se ha concretado.

Castaneda señaló que el país está enfrentando una de sus peores crisis económicas y que la caída en el producto interno bruto (PIB) es solo comparable a cuando inició la Guerra Civil. Una medida que se debió de haber tomado, según el economista, es dar prioridad en las compras públicas a empresas locales, sobre todo pequeñas y medianas, puesto que el Gobierno es el principal comprador de la economía. Sin embargo, muchas de las adquisiciones se están haciendo en el extranjero. La economía de El Salvador podría contraerse un 8.6 % este año, según la Comisión Económica para América Latina (CEPAL) y la pobreza podría subir 6.5 puntos porcentuales, con lo cual el país sería el más afectado en Centroamérica.

Leer Más  Boletín Informativo Direccion General de Aduanas

Rodríguez explicó que el confinamiento fue más estricto en El Salvador, con excepción de Honduras. Además, que las remesas tienen un peso mayor en la economía nacional en comparación a países vecinos, como Guatemala. Castaneda agregó que la economía de El Salvador depende mucho de factores externos, el dólar tiene que ver, puesto que no se puede devaluar la moneda.

 

La situación fiscal del país que también tendrá un impacto. El Salvador es el país más endeudado en la región y el que más ha aumentado el gasto público. En el futuro cada vez se tendrá que destinar más recursos para el pago de deuda, lo que dejará otras prioridades desatendidas.