El 12 de junio vivimos la fiesta de los Industriales en la celebración del DÍA NACIONAL DE LA INDUSTRIA, y en este marco, entregamos los PREMIOS ASI 2019, que constituyen un reconocimiento público a representantes del sector industrial por el valioso aporte hecho al país, y por ser una de las bases principales para impulsar el desarrollo social y la reactivación económica nacional.

Las  diversas actividades del sector industrial son de gran importancia para El Salvador, por su contribución al  progreso y al bienestar de la población. La Industria, desde sus diferentes ramas, se ha caracterizado  por ser el motor de la economía, convirtiéndose en  la principal fuente de trabajo. Es por ello, que la Asamblea Legislativa declaró el 12 de junio de cada año como DÍA NACIONAL DE LA INDUSTRIA.

En la gala se contó con la presencia del señor Vicepresidente de la República, Félix Ulloa, funcionarios de gobierno, cuerpo diplomático, organismos internacionales, líderes gremiales, empresarios industriales de los 26 sectores que la ASI representa, colaboradores de la industria e invitados especiales.

Desde hace seis décadas, reconocemos públicamente a representantes del sector empresarial por  sus esfuerzos o actos extraordinarios a favor de la industria, aportando innovación tecnológica, generación de empleo, servicio a la comunidad, desarrollo empresarial, novedad productiva y respeto al medio ambiente, a través del Premio ASI.

Este reconocimiento se otorga a aquellos empresarios o empresas que destacan por su trayectoria, y que cumplen con una serie de requisitos que son analizados por una Comisión de Selección. Hasta la fecha, el Premio lo han recibido  más de 50 industriales o empresas. En esta celebración de la Industria, también se entregan tres galardones: PREMIO ASI, PREMIO EMPRENDEDOR y PREMIO BENEFACTOR.

Este año, entregamos  el PREMIO ASI, símbolo de excelencia distinción y parámetro de la evolución de la Industria en El Salvador, al empresario, Ricardo Sagrera Bogle, presidente de Grupo Hilasal, por su visión, experiencia y aporte al desarrollo y crecimiento de El Salvador.

En 1942, Hilandería Salvadoreña inició operaciones, y con ello una empresa que se convertiría en un ícono de la Industria de El Salvador. En 1959, HILASAL, gracias al Mercado Común Centroamericano, se convirtió en líder de la región, lo que le permitió, en 1968, exportar a Europa, que se convertiría en su segundo mercado. En 1971, don Ricardo Sagrera Bogle se incorporó a la empresa, y luego de mucho trabajo, se logró entrar al mercado americano, creando un nuevo nicho de mercado “Fashion Towels”, hecho que le permitiría convertirse en líder en toallas estampadas.

En 1975, HILASAL abrió su segunda planta, Textiles San Andrés, que se convertiría en la primera fábrica en estampar toallas a máquina y “reactivo” en el mundo.  Dos años después, la ventaja tecnológica y la buena aceptación de los productos en los Estados Unidos, permitieron abrir su propia distribuidora en Miami, para atender al mercado. La tecnología “Hilazed”, pilar competitivo de la empresa, fue eventualmente copiada por otros productores asiáticos, lo que les exigió un replanteamiento estratégico y un cambio organizacional en HILASAL, y fue así que, como parte de su estrategia de diversificación, inició actividades de maquila en 1991, con la creación de Valley Manufacturing.

Leer Más  Programa de pasantía ASI

En 1994, HILASAL continuó con la estrategia de diversificación desarrollando el parque industrial ExportSalva Free Zone. Complementando las necesidades de los clientes y con una visión hacia el futuro, la empresa dio un paso más a la diversificación, con la creación de Blue Logistics, un moderno centro de distribución regional, que fue creciendo y que, el año pasado, abrió Blue Logistics en Panamá.

Don Ricardo Sagrera también ha contribuido con el desarrollo social del país y de la juventud, transformando vidas vía la educación, a través del programa ¡Supérate!, que inició en 2004.

El PREMIO EMPRENDEDOR, que se otorga al empresario o  empresa que con mucho esfuerzo, dedicación, determinación e innovación, hace crecer su negocio en una industria pujante y emblemática, pese a las adversidades y a los retos. En 2019, el reconocimiento Industrias Caricia, cuya historia inicia en  1971 con un pequeño taller de pantuflas de descanso y con la visión, esfuerzo y liderazgo de su fundador, Guillermo Egan, esfuerzo que continúan también sus hijos.

A  finales  de los  90’s, la empresa  comenzó a  incursionar  en  el mercado  centroamericano,  siempre ligados  a la cadena conformada por más de ochenta zapaterías. Industrias  Caricia  ha  trabajado  en  la  definición  de  líneas  de  producción,  llevándolos a la optimización de la capacidad instalada, logrando producir prácticamente todos los tipos de construcción de calzado y elevando la producción mensual a más de 200,000 pares.

Ahora la capacidad productiva se ha diversificado y tecnificado como respuesta a la  necesidad  de  satisfacer  diferentes  mercados.  Así  surgen  Turbo,  Jaguar,  Golden  Tag,  Truck, Caricia, entre otras marcas que se han creado, todas ellas fabricadas con los estándares de calidad más exigentes y de acuerdo a la necesidad de sus consumidores.

Actualmente, la empresa cuenta con 880 empleados a nivel Centroamericano. En el 2018,  se produjeron alrededor de 700,000 pares de zapatos y el producto exportado, ese mismo año, supera los 300,000 pares.

Industrias Caricia cuenta con una de las tenerías más grandes de país. Tenería El Búfalo actualmente tiene la capacidad para producir mensualmente hasta 360,000 pies cuadrados de cuero y 180,000 de carnaza; además tiene su  propia  producción  de  moldes,  suelas  y  hormas  para  la  fabricación del calzado.

Por otro lado, los  procesos de desarrollo y producción  de Industrias Caricia están certificados bajo la  norma  ISO 9001:2015,  convirtiéndose en la primera empresa fabricante de la región en obtener tan  importante  nombramiento,  por  su  calidad,  que  incluye  diseño,  desarrollo  de  producción  y comercialización de calzado.  En 2018, Industrias Caricia y su marca Lee Shoes  cumplieron 47 años,  y entonces deciden iniciar el proceso de la renovación de la  marca a “Caricia Shoe Company”.

Leer Más  ANEP eligió a su Comité Ejecutivo 2019-2020

Desde el 2011, la ASI entrega el PREMIO BENEFACTOR, reconocimiento  al trabajo destacado  y al espíritu solidario de quienes dedican su tiempo, esfuerzo y recursos, para brindar mejores oportunidades y una mejor calidad de vida para los más necesitados.

Este año, el premio se otorgó a la Fundación Pablo Tesak por el trabajo que desarrolla en beneficio de los salvadoreños. La Fundación inició en 2008 con la misión de “contribuir al desarrollo humano integral, sostenible de las comunidades vulnerables, estimulando la creatividad y la imaginación, mediante el arte y la cultura, conservar y promover el patrimonio cultural para fortalecer la valoración de la identidad salvadoreña, mediante la consolidación de una organización independiente y representativa que tenga un enfoque propositivo responsable a largo plazo sobre temas claves para el desarrollo de los salvadoreños”.

Entre sus aportes, destacan  obras como la donación del terreno, construcción y equipamiento del  Instituto Nacional Pablo Tesak, en la Península de San Juan del Gozo, Bahía de Jiquilisco, Usulután, el cual es administrado por el  Ministerio de Educación, y hasta el 2018, ha graduado 500 bachilleres. Además, entre otros, destaca  la puesta en marcha del Programa Iniciativa por la Paz, que lleva a cabo actividades comunitarias enfocadas a disminuir la vulnerabilidad del individuo y su entorno, mediante convocatorias para formación de comités de mejoramiento en áreas de salud, educación, cultura y agricultura, así como la dinamización e inserción social de estos.

A partir de 2009, amplía su labor a través de la Fundación para la Educación Experiencial Pablo Tesak,  que busca contribuir al desarrollo humano integral del individuo y de las comunidades educativas, estimulando la creatividad y la imaginación a través de la promoción del modelo de Educación Experiencial.

Esta opera en el Centro Cultural Pablo Tesak bajo la dirección del Padre David Blanchard en el campus ubicado en Cuidad Delgado y atiende a  centros educativos así como a empresas, iglesias, ONGs, asociaciones de Desarrollo Comunitario, universidades e instituciones gubernamentales, siendo su principal área de acción los municipios de Soyapango, Ciudad Delgado, Mejicanos, Apopa, Cuscatancingo y San Salvador.

El Centro Cultural Pablo Tesak trabaja bajo el concepto de crear ¨experiencias que transforman¨, a través  de sus cuatro grandes programas: Centro Salvadoreño para la Promoción de la Educación Experiencial, Centro de Interpretación, Teatro Yulkuikat, Canto del Corazón y Parque Eco Ventura. A la fecha, la Fundación Pablo Tesak ha beneficiado a  más de  240,000 personas y genera 50 empleos directos.