La Asociación Salvadoreña de Industriales (ASI), ante la salida del actual gobierno, analizó la situación económica y de la Industria en el país en el periodo 2009-2019 y planteó las perspectivas de los industriales de cara al nuevo gobierno.

Para los Industriales, El Salvador no ha salido de la trampa de bajo crecimiento. Esto es porque en la última década, se creció 2.0%, en promedio. Sin embargo, la industria no ha dejado de producir, representando el 16.2% del PIB, el 97% de las exportaciones totales y 23% del empleo formal. Según el análisis presentado por la ASI, en cuanto a la producción manufacturera, con base en los datos del BCR y el nuevo sistema de cuentas nacionales, en promedio, ha crecido 1.5% entre 2009 y 2018.

Las exportaciones crecen gracias al impulso del sector productivo, pero es difícil con políticas restrictivas y problemas con la cadena logística (aduanas, permisos fitosanitarios en papeles, etc), por esta razón, para la industria es fundamental mantener las relaciones comerciales, por el aporte de las diferentes ramas industriales.

Asimismo, se señala que el sector industrial en 2018, en promedio, generó 192,297 puesto de trabajo. Sin embargo, existe una gran preocupación por los más de 100 mil jóvenes los que se gradúan de bachillerato y de las universidades, y que buscan oportunidades laborales.

El sector industrial necesita una política industrial integral en línea a las necesidades actuales y de las tendencias de la Industria 4.0.En este sentido, el nuevo gobierno debe generar incentivos para las exportaciones y la producción, sobre todo por ser una fortaleza para la creación de más y nuevos empleos. Además, debe existir un marco fiscal con mayor responsabilidad en el gasto y revisar las tasas impositivas existentes.

Para la ASI, hay una nueva realidad industrial para El Salvador. Es importante que existan políticas públicas para fortalecer al sector industrial.

Dentro del análisis, la gremial planteó que, en cuanto a los índices internacionales, el Índice de Competitividad, de acuerdo a reportes 2009-2010 al 2017-2018 (Metodología Anterior), el país ha caído en 32 posiciones , según The Global CompetitivenessReport, World Economic Forum; mientras que en el índice de Libertad Económica, según el ranking histórico, El Salvador ha retrocedido 51 posiciones desde 2009 (Index of Economic Freedom-Heritage, reseña histórica). A este panorama se le agrega el surgimiento de 23 nuevos impuestos.

La Asociación Salvadoreña de Industriales señala, que los 10 principales obstáculos que tiene El Salvador para Incrementar la Productividad y Competitividad son:

1. Falta de seguridad física y jurídica.
2. Mala infraestructura: carreteras, puentes, aeropuertos, puertos y puestos fronterizos.
3. Energía, gas y agua de alto costo.
4. Tramitología y procesos engorrosos.
5. Corrupción en los procesos administrativos.
6. Falta de una política pública para el sector industrial.
7. Problemas en la Devolución del IVA Exportador a tiempo
8. Mecanismo para compensar la rigidez del tipo de cambio fijo
9. La falta de flexibilización laboral
10. Falta de educación acorde al entorno económico y tendencias mundiales.

La ASI reitera que trabajará con el nuevo gobierno y continuará ofreciendo propuestas para construir un mejor país, constituyéndose como un aliado para el progreso de El Salvador.